La sociedad de
La Española era una comunidad esclavista dedicada a la producción de azúcar y café. Estaba controlada por dos potencias:
Francia y
España. En
1776 fue unos de los territorios en independizarse; se delimitan las fronteras entre
Haití, la parte francesa, y la
República Dominicana, la parte española, que no quedarán definitivamente marcadas hasta el
Tratado de Basilea, en
1795.
Con la
Revolución francesa, en 1789, se extienden por toda la isla las ideas de «Libertad, Igualdad y Fraternidad». Será la idea de igualdad la que evoquen los esclavos en sus reivindicaciones, sobre todo cuando estos se fuguen.
Toussaint se pone al frente de esta revuelta de esclavos y se hace con el poder en
1795. Esto le convierte en el primer país con un Estado dirigido por gente de color, en la historia occidental. Una de las primeras medidas que toma es la
abolición de la esclavitud. Para esta revolución cuenta con el apoyo de
Inglaterra, que controla los mares e impide a la flota francesa prestar apoyo en Haití a las fuerzas leales.
En 1801 Toussaint invade La Española y llega a
Santo Domingo. En
1802 entra en guerra con Francia, que ganará gracias a las escasas fuerzas militares que Napoleón es capaz de enviar, a la resistencia de los esclavos y a la fiebre amarilla, y proclamará la independencia. Santo Domingo no pertenecía ni a Francia ni a España desde el Tratado de Basilea de 1795, pero tenía un fuerte sentimiento antifrancés, y estaba controlada, de hecho, por España. Pero en 1802 Santo Domingo decide hacer una revuelta para poder conseguir sus propios derechos.
Los
criollos de Haití emigrarán a Santo Domingo durante la revuelta de los esclavos. La economía de Santo Domingo era más ganadera y de subsistencia que la de Haití.
Una vez proclamada la independencia de Haití, Jacobo I se propone invadir Santo Domingo, en
1805. La presencia de una flota francesa en las
Antillas, por el bloqueo, fue interpretada como un intento de invasión de Haití por los franceses, y los haitianos se retiraron de Santo Domingo, que quedó bajo gobierno francés. En
1808 se agudizan las tensiones entre el gobierno francés y la población dominicana, debido a la
guerra en España y a la prohibición de comerciar con Haití.
Sánchez Ramírez, en 1809, conspira desde Puerto Rico para expulsar a los franceses de la isla, pero no proclamará la independencia, sino la adhesión a España
En
1820 surge una nueva amenaza de invasión haitiana. En España están gobernando los liberales. Al frente de la resistencia se pone
José Núñez de Cáceres, un criollo relegado de las funciones de gobierno por los funcionarios de
Fernando VII, y toma el poder. En
1821 proclama la independencia de España, pero en
1822 Haití invade Santo Domingo y se inicia una dominación que durará 22 años. Este dominio llevará el
liberalismo a la isla, de la mano de
Jean Pierre Boyer. Se deroga la esclavitud y se hace una
reforma agraria, con medidas como la
desamortización y la unificación del régimen de tenencia de la tierra entre las dos partes de la isla. La unidad mínima de propiedad serán 5 hectáreas.
En
1844 comienza la
guerra de independencia contra Haití. En
1861 Santo Domingo se vuelve a unir a España. Pero los dominicanos se sienten dominados por un gobierno extranjero que impone sus leyes. En
1863 comienza la
rebelión contra España, y se convierte en una guerra de independencia. En
1865 se restaura la independencia, esta vez definitivamente. Todo el país está devastado y en armas, y será políticamente inestable. Esta será una herencia que arrastrará durante mucho tiempo, así como su enfrentamiento con Haití.