lunes, 27 de enero de 2014

INDEPENDENCIA DE HAITI

La sociedad de La Española era una comunidad esclavista dedicada a la producción de azúcar y café. Estaba controlada por dos potencias: Francia y España. En 1776 fue unos de los territorios en independizarse; se delimitan las fronteras entre Haití, la parte francesa, y la República Dominicana, la parte española, que no quedarán definitivamente marcadas hasta el Tratado de Basilea, en 1795.
Con la Revolución francesa, en 1789, se extienden por toda la isla las ideas de «Libertad, Igualdad y Fraternidad». Será la idea de igualdad la que evoquen los esclavos en sus reivindicaciones, sobre todo cuando estos se fuguen. Toussaint se pone al frente de esta revuelta de esclavos y se hace con el poder en 1795. Esto le convierte en el primer país con un Estado dirigido por gente de color, en la historia occidental. Una de las primeras medidas que toma es la abolición de la esclavitud. Para esta revolución cuenta con el apoyo de Inglaterra, que controla los mares e impide a la flota francesa prestar apoyo en Haití a las fuerzas leales.
La independencia de Haití supone entrar en guerra con Francia, y con NapoleónJacobo Dessalines I se proclama emperador y su lugarteniente será Toussaint. Es el primer Estado independiente y de color.
En 1801 Toussaint invade La Española y llega a Santo Domingo. En 1802 entra en guerra con Francia, que ganará gracias a las escasas fuerzas militares que Napoleón es capaz de enviar, a la resistencia de los esclavos y a la fiebre amarilla, y proclamará la independencia. Santo Domingo no pertenecía ni a Francia ni a España desde el Tratado de Basilea de 1795, pero tenía un fuerte sentimiento antifrancés, y estaba controlada, de hecho, por España. Pero en 1802 Santo Domingo decide hacer una revuelta para poder conseguir sus propios derechos.
Los criollos de Haití emigrarán a Santo Domingo durante la revuelta de los esclavos. La economía de Santo Domingo era más ganadera y de subsistencia que la de Haití.
Una vez proclamada la independencia de Haití, Jacobo I se propone invadir Santo Domingo, en 1805. La presencia de una flota francesa en las Antillas, por el bloqueo, fue interpretada como un intento de invasión de Haití por los franceses, y los haitianos se retiraron de Santo Domingo, que quedó bajo gobierno francés. En 1808 se agudizan las tensiones entre el gobierno francés y la población dominicana, debido a la guerra en España y a la prohibición de comerciar con Haití. Sánchez Ramírez, en 1809, conspira desde Puerto Rico para expulsar a los franceses de la isla, pero no proclamará la independencia, sino la adhesión a España
En 1820 surge una nueva amenaza de invasión haitiana. En España están gobernando los liberales. Al frente de la resistencia se pone José Núñez de Cáceres, un criollo relegado de las funciones de gobierno por los funcionarios de Fernando VII, y toma el poder. En 1821 proclama la independencia de España, pero en 1822 Haití invade Santo Domingo y se inicia una dominación que durará 22 años. Este dominio llevará el liberalismo a la isla, de la mano de Jean Pierre Boyer. Se deroga la esclavitud y se hace una reforma agraria, con medidas como ladesamortización y la unificación del régimen de tenencia de la tierra entre las dos partes de la isla. La unidad mínima de propiedad serán 5 hectáreas.
En 1844 comienza la guerra de independencia contra Haití. En 1861 Santo Domingo se vuelve a unir a España. Pero los dominicanos se sienten dominados por un gobierno extranjero que impone sus leyes. En 1863 comienza la rebelión contra España, y se convierte en una guerra de independencia. En 1865 se restaura la independencia, esta vez definitivamente. Todo el país está devastado y en armas, y será políticamente inestable. Esta será una herencia que arrastrará durante mucho tiempo, así como su enfrentamiento con Haití.

martes, 21 de enero de 2014

Antiguo Régimen

Antiguo Régimen (en francésAncien régime) fue el término peyorativo con que los revolucionarios franceses
designaban a la forma de estado anterior a 1789 (la monarquía absoluta de Luis XVI), y que se aplicó también
al resto de las monarquías europeas, cuyo régimenera similar. El término opuesto a este fue el de
 Nuevo Régimen
 (en EspañaRégimen Liberal).
También puede aplicarse como equivalente a una época que, prácticamente, coincidiría con lo que se
conoce como
 Edad Moderna.
Aunque su utilización es contemporánea a la Revolución, la mayor responsabilidad de su fijación en el ámbito
 literario le pertenece aAlexis de Tocqueville, autor del ensayo El Antiguo Régimen y la Revolución.1 En ese texto
 indica precisamente que «la Revolución francesa bautizó lo que abolía» («la Révolution française a baptisé ce qu'elle
 a aboli»); Tocqueville dotó al concepto de una confusa capacidad de oposición del Antiguo Régimen frente al
 periodo medieval, que se hizo común en la historiografía durante los siglos XIX y primera mitad del XX e
historiadores
 posteriores han discutido, especialmente François Furet.2
Desde el punto de vista de los reaccionarios enemigos de la revolución, el término Antiguo Régimen fue
reivindicado con un punto de nostalgia, siguiendo el tópico literario del «paraíso perdido» (o el manriqueño
«cualquiera tiempo pasado fue mejor»). Talleyrand llegó a decir que «los que no conocieron el Antiguo Régimen
 nunca podrán saber lo que era la dulzura del vivir» («ceux qui n'ont pas connu l'Ancien Régime ne pourront jamais 
savoir ce qu'était la douceur de vivre»).
La aplicación del término a las estructuras económicas y sociales se atribuye a Ernest Labrousse,3 y fue
 difundido
 por la contemporánea Escuela de Annales, con gran aceptación en España a través de hispanistas como
Pierre Vilar o Bartolomé Bennassar. Su utilización con este sentido, que no era usual antes, se hizo habitual por
los autores del tercer cuarto del siglo XX, como Antonio Domínguez OrtizGonzalo Anes o Miguel Artola, que
terminaron por fijar el concepto en la historiografía española. La aplicación del término a la historia de las
 instituciones españolas es muy anterior, pero parece que también se originó por influencia francesa, como
es el caso de la obra del hispanista de finales del XIX Georges Desdevises du Dézert,4 recogida por Antonio
 Rodríguez Villa en 1897.

Reformas borbónicas en Nueva España

Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron la serie de cambios administrativos aplicados por los
 monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo XVIII en el Virreinato de Nueva España. Estas
reformas buscaban remodelar tanto la situación interna de la península como sus relaciones con las
colonias. Ambos propósitos respondían a una nueva concepción del Estado, que consideraba como
principal tarea reabsorber todos los atributos del poder que había delegado en grupos y corporaciones y
asumir directamente la conducción política, administrativa y económica del reino.
Estas reformas de la dinastía borbónica estaban inspiradas en la Ilustración y pretendían alcanzar el
control directo de la burocracia imperial sobre la vida económica. Las reformas intentaron redefinir la
 relación entre España y sus colonias en beneficio de la península. Aunque la tributación aumentó,
el éxito de las reformas fue limitado; es más, el descontento generado entre las élites criollas locales
 aceleró el proceso de emancipación por el que España perdió la mayor parte de sus posesiones americanas
 en las primeras décadas del siglo XIX.